ECOBICI: una alternativa más eficiente para tus traslados que además suma beneficios al planeta.
Cada día somos más quienes buscamos otras alternativas al momento de trasladarnos a nuestros destinos. Si bien es cierto que el automóvil representa una gran ventaja, no siempre es la mejor opción cuando nos referimos a eficiencia y rapidez.
Por otro lado, el uso de la bici se ha ido posicionando como un modo de transporte clave, debido a que su uso brinda grandes beneficios:
- Es amigable con el medio ambiente.
- Te ayuda a ahorrar tiempo y dinero.
- Fortaleces los músculos de todo tu cuerpo.
- Sirve como un buen distractor cuando estás abrumado.

Y estos son solo algunos de los beneficios que trae el andar en bicicleta. En ciudades tan grandes como la Ciudad de México, impulsar su uso va más allá de una invitación: es una alternativa necesaria para construir una movilidad más eficiente y sostenible. Cada vez que elegimos la bicicleta en lugar del auto, contribuimos a reducir el número de vehículos en las calles y con ello el congestionamiento durante las horas pico.
Desde la década de los setenta, surgió la iniciativa del Día Mundial sin Automóvil —que se conmemora cada 22 de septiembre— y que en un principio nace ante la crisis petrolera que llevó a buscar otras alternativas para trasladarse. Hoy en día se mantiene por la necesidad de disminuir el uso de este vehículo.

Con ECOBICI tú también puedes sumarte a esta iniciativa. Con más de 9 mil bicicletas y 680 cicloestaciones distribuidas por distintos puntos de la capital, tienes cada vez más opciones para moverte de un lugar a otro de forma práctica, rápida y divertida. Ya sea para ir al trabajo, a la escuela, hacer una compra o simplemente recorrer la ciudad, cambiar el auto por la bici en algunos trayectos puede hacer una gran diferencia.

Y sí, aunque no es un cambio que se logre de la noche a la mañana, puedes empezar poco a poco, incorporando la bicicleta en recorridos cortos y cotidianos. Porque en cada trayecto que cambias ganas tiempo, activas tu cuerpo, despejas la mente y reduces tu impacto en el medio ambiente. A veces, transformar la ciudad empieza simplemente por elegir cómo te mueves.